Sueños Vampiros

He tenido dos consecutivos.

En el primero estaba en la tienda de mi tía, y venían los vampiros, aunque no recuerdo muy bien cómo. Pero era como si la tienda fuera un bar, porque había mucha gente. Los vampiros entran y comen, desgarran cuellos, muerden con saña, lo empapan todo de sangre... Yo, no sé cómo, subo por la pared hasta una estantería alta y observo con horror el panorama. No es un bar, ni la tienda de mi tía, por un momento todo se hace enorme y es una galería de arte. Los vampiros tienen la boca y la barbilla llena de sangre. Vuelvo a estar en la tienda e Ivan me manda un wats'up. Ya está allí, esperando que salga, sin saber nada de nada. Dice que me ha hecho 10 perdidas y que no le contesto, que vaya ya. Genial porque yo lo que quería era irme de la tienda cuanto antes. Estaba muerta de miedo.

Entonces, ando por la estantería y escapo por la ventana, reventando los barrotes. Pero no salgo a la calle como se suponía, sino que aparezco en la zona trasera, húmeda, maloliente y sucia del 'bar'. Está todo muy oscuro, pero apenas hay vampiros, me escondo porque vienen dos... y cuando se van, aparece otro en otra habitación, está tan gordo y ha comido tanto que cuando va a morderme se cae al suelo redondo y se duerme. Igual que un borracho.

Sé que queda poco para el amanecer, voy hacia la puerta de salida, que vuelve a parecerse todo a la puerta de salida de una galería de arte, con un recibidor enorme, de suelo de mármol, puertas de cristal y pilares anchos.

Pero no está desierto, el vampiro jefe está de pie, mirando cómo un humano de rodillas le suplica clemencia, y en su expresión no hay rastro de absolutamente nada. Parece una estatua.
Me escondo rápidamente detrás de un pilar, muy cerca de la puerta. No puedo salir porque él me vería... estoy atrapada de nuevo.

Entonces, aparece otro vampiro, recuerdo que tenía muchas arrugas en la cara. Mira detrás de los dos pilares y yo me escondo en un lado, peligrosamente a la vista del vampiro jefe. Ninguno de los dos me ve y vuelvo rápidamente a mi sitio. Pero el segundo vampiro continúa allí, no puedo volver detrás del pilar porque esta vez me vería el jefe. Estoy segura.

Pero da igual, si no me ve uno me ve el otro, y efectivamente me ve el vampiro de la cara castigada con arrugas y cuando se acerca a comerme con los ojos desorbitados veo que aunque tiene como 45 años, es guapo o.o o sea, parece una persona normal, no tiene los ojos negros como el jefe, los tiene marrones (o azules, o los dos). Entonces levanto las manos y le digo un espera desesperado. Él se para, desconcertado, saca un mechero y me lo acerca, supongo que para cocinarme.  Yo forcejeo con él, le quito el mechero y se lo acerco a la cara. Se va corriendo. El jefe sigue mirando impasible al humano tonto, y en eso que viene otro vampiro, uno calvo, y éste sí tiene los ojos negros como la noche. Se acerca sin piedad, derechito a la yugular, y yo enciendo el mechero cuando está lo bastante cerca.
Se da la vuelta y yo le calcino la oreja, la camisa, curiosamente se queda quieto... pero no prende >.<

Salgo de allí a trompicones porque ya está amaneciendo y voy directa al coche de Iván, que está solo delante de la tienda (salgo por la tienda de mi tía). La puerta del conductor está abierta y yo me temo lo peor. Ciertamente, hay una gorra manchada de sangre en el suelo del coche. Empiezo a llorar y a decir 'no' una y otra vez. No, no, no. Miro al rededor. Hay un atasco de cojones, empieza a venir la policía con cascos y armas. A unos pasos de mí, entre los coches, veo que hay un cadáver tapado con una manta de salón, de estas de punto gris. Se me corta la respiración, y me quedo muy quieta porque sé que es él, le adivino la figura bajo la manta. Es su altura, es su delgadez. Y cuando los policías lo destapan para investigar, Omar (el de GH) está tumbado de espaldas a mí, y los policías forenses empiezan a remover el cráneo abierto como si fuera un plato de espaguetis. Pero para mí era Ivan, y estaba muerto. Y sabía que se había quedado dormido en el coche esperándome y eso era lo que lo había matado. Por lo menos no se había enterado, pensé. Y me despierto.

***

El segundo sueño es una secuela, es exactamente lo mismo pero más detallado, mi mente responde preguntas que yo no he formulado y escucho hablar a un vampiro directamente hacia mí.

Ahora, yo ya sé qué va a pasar esa noche y mi madre nos lleva a mi hermana y a mi a un hotel (le cuesta 200€ la noche), pero no parece preocupada ni asustada. Se tumba en la cama y se tapa, muerta de cansancio. Le digo, voy a bajar las persianas, y me contesta 'No le digas nada a tu hermana'.
Así que yo me vuelvo loca cerrando ventanas, bajando persianas y atracando puertas (porque la habitación de hotel parece una suite). Y les digo a todos que apaguen las luces, no nos pueden ver. Pero mientras estoy ofuscada bajando como una inútil una persiana del cuarto de baño, la tía Lola (?) y alguien más ha entrado en la habitación en la que vamos a dormir moni y yo, ¡y tienen la luz encendida! ¡y está anocheciendo! yo me pongo como loca, ansiosa, tienen que apagarla, tienen que bajar la persiana, apagar la tele y callarse de una santa puta vez. Pero como no me hacen caso, Mónica me sonríe y le pregunto qué tal estuvo la boda (?) a la que yo no pude ir mientras arreglo unas flores tiesas de plástico que hay en un jarrón en el suelo.

Entonces, vuelvo a estar en la tienda de mi tía, y esta vez sí es la tienda, bueno en la trastienda, y somos cuatro o cinco amigos los que estamos ahí. Se vuelve a repetir el proceso, les digo a todos que apaguen la puta luz, que se callen, el tiempo no ha pasado y continúa anocheciendo. En la tienda no hay persianas y se ve todo. Yo empiezo a preparar las camas, muevo cojines enormes que aparecen de la nada, pongo mantas en el suelo... Cada vez estoy más nerviosa y nadie me hace caso, me dicen que me tranquilice, y encienden la luz...

Y entonces aparece el padre de uno, y yo voy al fondo de la tienda, tras la mesa de trabajo a esconderme detrás de los trastos que hay debajo, barajando la posibilidad de hundirme entre los disfraces de la trastienda si el asunto se pusiera feo. Miro por encima, parece un hombre normal, todos hablan con él y siento un leve alivio. Pero no puedo estar del todo tranquila porque me imagino que el señor habrá dejado la puerta abierta... y ya es de noche.

Y cuando el señor se va, salgo para cerrar la puerta. No he dado ni dos pasos y aparece uno. Un vampiro, camuflado, con ojos normales. Se acerca sutilmente al cuello del hijo del señor, y cuando va a morder, aparece el señor, que se le había olvidado algo, unas palmaditas en la espalda de su hijo... el vampiro disimula. Yo ya estoy ahí, todo sucede justo en la puerta de la tras tienda, así que aun no veo el local, y no me puedo esconder, así que me armo de valor y me acerco hasta estar junto al vampiro camuflado, pero no me hace caso. Le digo al señor 'señor, le acompaño a la puerta, que ya es hora de cerrar. Venga por aquí. Salga. Váyase. Fuera.' y el señor diciéndome que no le echara, en un tono que era una mezcla entre una risa y la desaprobación... le pongo una mano en la espalda para obligarlo a salir y salimos a la tienda... hay por lo menos tres vampiros más pululando entre los disfraces y los trajes y uno en el probador. Cuatro en total, y la puerta de la calle abierta de par en par y más vampiros por ahí fuera.

Al principio hacían como que eran clientes, pero me han visto. A mí y a la suculenta cena que hay detrás. Ya no disimula nadie, los ojos se les ponen negros... y empieza el horror.

Comen como bestias, se abalanzan en manada. Yo me escondo en un rincón porque afortunada y convenientemente se han olvidado de mí. Estoy bien escondida, agazapada entre una esquina, el mostrador y un maniquí vestido de valenciana. Una chica que se iba a quedar a dormir con nosotros me mira implorante y me pide ayuda. Yo me encojo más. La sangre llega hasta mí, pero no me muevo. Hay sangre por todos lados.

Y entonces, cuando se han comido a todos mis amigos de la tienda, estoy de repente en la galería de arte. Tiene tres alturas, hay mucho cristal y mármol. Yo estoy en un balconcito del tercer piso, entre dos archivadores, pero tengo el flanco de la derecha descubierto y por la izquierda el cristal del balcón, por el que veo todo lo que pasa abajo...

No te puedes imaginar la cantidad de vampiros que hay. Miles. Todos pululando por el segundo piso de la galería, todos de negro. El señor de antes está entre ellos, paseándose como si nada. Los vampiros parecen zombies, no se percatan de él, o están esperando deliberadamente... El señor se va, asustado, al primer piso y coge de su despacho una maleta. Pero al muy torpe se le cae. Los vampiros giran la cabeza al unísono al oírle. Está perdido. Se abalanzan en manada, como siempre. Todos a una, desesperados por comer, desde arriba parecen hormigas gigantes y aterradoras.

Veo la oportunidad de salir mientras están entretenidos, así que miro a mi alrededor en mi propio piso, asegurándome de que no queda nadie, primero por la izquierda, que es por donde estoy mirando todo el rato, a través del cristal. Luego por la derecha; mi flanco más débil. El mundo se me cae encima cuando veo un vampiro corpulento, alto, fuerte y vestido de negro apoyado en la barandilla de enfrente, mirándome con sus ojos negros. No hay una pizca de blanco en ellos.

El vampiro me habla con gestos y con una voz rota, un poco de ultratumba. A pesar de estar a varios metros de mí, lo escucho con suma claridad. Apenas mueve los labios así que al principio no sabía que era él. Lo repitió dos veces, la segunda vocalizando para que viera claramente que era él el que hablaba. Que me estaba acechando y esperando y que no tenía escapatoria.
'Yo no' Decía, y se señalaba a sí mismo y luego al primer piso. Y volvía a señalarse cuando dijo: 'Yo voy a invitarlo a comer a tu casa' Y me señalaba a mí. No sonreía.

Oigo un pitido, pero lo ignoro.

Ahora se vuelve un poco confuso todo porque me medio despierto, o mi mente reacciona, y hace que un vampiro, de ojos negros como los demás, aparezca y se acerque muchísimo a mi. Está tan cerca que nuestras narices se chocan y me quedo quieta como un conejito. Me dice 'como grites te mato' Pero su intención era claramente sacarme de allí.

Vuelve a oírse el pitido y me despierto. Es el Wats'up. Es Iván dándome los buenos días.

'Los de Turismo tenéis una cultura especial'

Con esta frase, y haciendo énfasis en la palabra 'especial' nos ha recibido la profesora de Dirección de Operaciones ^^, simpática, ¿no?
Yo no entiendo de qué narices se reía todo el mundo. Tal vez les hiciera gracia la cara de la Sonia ésa al decir 'especial' con las cejas levantadas y la cara agachada, sin olvidarnos de su sonrisita. Como si quisiera enviarnos un mensaje cómplice que sólo entendieramos los de Turismo y ella.
Han habido varias:
"Los de Turismo sois muy dados a saliros de clase"
"A los de Turismo os encanta estar con el móvil y el ordenador en clase"

(imaginárosla con su pelo rubio de bote rizado feo lanzándonos una mirada de reproche contrastando con su odiosa sonrisa de complicidad. No sé si quiere que seamos sus amigos o es que le produce placer sentirse superior).
Pero, sin duda, mi frase favorita ha sido la de:

"A los de Turismo, los ejercicios os suponen un problema psicológico elevado. Elevado"

Sí, ha repetido dos veces elevado. Y la segunda la ha pronunciado con más ganas. Como si la culpa de que la materia que nos enseñan sea tan pésima fuera nuestra. Como si fuéramos nosotros los que decidiéramos estudiarnos por nuestra cuenta temas sueltos porque a los profesores, y cito textualmente, 'no les apetece dar ésos temas'. Éso sí, si vas a tutorías a las 10, ves mejor a las 11 porque sabes que se van a ir de almuercito con los colegas y a ti te va a tocar esperarlos sentadita en el suelo, con los apuntes esparcidos, recibiendo miradas de los demás sujetos que caminan por el privilegiado (dudoso privilegio) pasillo de despachos que te hacen pensar que te aplastarían cual cucaracha si por ellos fuera.

En la presentación, la profesora ha estado una hora entera para presentarse a ella y a la clase, diciendo cosas innecesarias y demostrando un pobre conocimiento idiosincrásico (qué culta me siento con esta palabra, oye), pero en fin.

Me he cambiado de grupo, aunque por razones diferentes a mi desde ya enemistad con la susodicha. Ya veremos si el otro profesor también piensa que los de Turismo somos tontos, cosa que no me extrañaría porque no sería ni el primero ni el último. A lo largo de la carrera he tenido 7 profesores de 10 que lo creían.

Liebster Award

¡Vaya! Hacía mucho tiempo que mi blog no era nominado a algún premio, estoy ensutisasmada, ¡Gracias Angie! Aunque me temo que ha sido más por eliminación que por que visites mi blog ;). No me importa, y, además, me he dado cuenta que últimamente que publico más mi blog tiene más visitas (desde 2 el que menos hasta 37 en un sólo día *-*) Aunque muy pocos comentan :). Tampoco me importa, estoy feliz de recibir visitas.

Bueno a lo que iba que me voy por las ramas, para variar. El caso es que Angie me ha nominado a un premio muy simple: Liebster Award, que en alemán sería algo así como 'el premio más querido' (o algo así, es una traducción sin mirar en ningún diccionario ni nada). 




Las normas del premio son:
-Agradecer al blog que te nominó y seguirlo.
-Responder a sus once preguntas.
-Nominar once blogs con menos de doscientos seguidores.
-Avisarles.
-Realizar once nuevas preguntas a los nominados.


Voy con las preguntas que me ha hecho Angie :)

1. ¿Cuál es tu trabajo soñado?
Ser profesora de historia en un colegio público japonés. Aunque supongo que para ello debería empezar a aprender la historia del país ;).

2. ¿Si pudieras escribir un libro sobre qué sería?
Fantasía y amor, sin duda. Narry lo sabe muy bien.

3. ¿Lugar favorito para leer?
Una higuera robusta. Pero como aquí no hay y el parque que la tiene está lejos (me mudé) pues diré que el sofá por las mañanas, o mi puff a media tarde, o mi cama por la noche, o el césped de la piscina en verano. Como véis, tengo un sitio dependiendo de la hora del día :P

4. ¿Saga favorita?
Harry Potter, cómo no. JKR escribe como nadie, es mi modelo.

5. ¿Libro que leíste por obligación pero que después amaste?
La vida es sueño de Calderón de la Barca. 

6. ¿Libro que no has leído pero te gustaría?
Me gustaría leerme la saga del Señor de los Anillos y Juego de Tronos. Pero se me hacen eternos y Tolkien es un plasta.

7. ¿Grupo/Artista de música favorito?
Varios, no puedo elegir uno solo.

8. ¿Escuchas música para leer?¿Qué tipo?
No suelo. Cuando leo sólo leo.

9. ¿Personaje literario que más admiras?
Bastian y Filip, estoy deseando conocer al niño del faro. También me gusta mucho el carácter de Jack Frost en la película El origen de los guardianes (no he leído el libro).

10. ¿Escritor que te gustaría conocer?

JKRowling xD. Pero por ser realistas diré una más cercana: Laura Gallego García. Le diría que molaría que hiciera otra trilogía.

11. ¿Te gusta escribir?
Sip, pero últimamente a alguien le encanta decirme que estoy dispersa, y no le falta razón.

Me toca elegir blogs... ¡Aquí van!
A leer toca. Por supuesto Narry, no te vas a librar.
El blog de Javi, the young popular
Algo nuevo en el cielo, de Alicia
El rincón del arte, de Alicia también.

Sé que son once, pero la verdad es que no visito casi blogs.

El sinsentido de leerse un libro.

El otro día Narry publicó una entrada en su blog sobre una página web, Bukisonline, a la que le dedicaré otra entrada. El caso es que me pareció interesante, así que me aventuré a investigarla por mi cuenta, y lo primero que vi fue un reto que tiene esta chica de leerse tropecientos libros este año.

No es que lo vea mal, pero no le veo el sentido. ¿Es para poder decir: Mira, este año me he leido 25 libros, a ver cuándo haces tú eso? Supongo que será un reto personal y gratificante, pero yo prefiero leerme un libro 5 veces antes que leerme 5 libros y que no me guste ninguno, sólo para poder decir el número de libros leídos.

Porque, por ejemplo, te pueden gustar los clásicos o los fantásticos o los de amor..., pero no te van a gustar todos los clásicos o fantásticos de tu lista. Al leerla, ya puedes saber si habrán libros que te gustarán más que otros. Si hay un libro que no te guste, ¿continuarás con ello sólo porque te lo has propuesto? Habrá gente que si. Yo, si no me gusta, lo aparto a un lado.


Let it go!

¿Habéis oído alguna vez una de estas canciones que te suben el ánimo y las escucharías una y otra vez?
Pues eso me pasa a mi con la canción que canta Elsa en Frozen, Sueltalo.
Es un yo puedo, un voy a por ello, un porque yo lo valgo *-* y cuando se suelta el pelo y dice que el pasado ya pasó, ya es... me mueroooo, me encanta.
Me paso el día cantándola mi madre ya la tararea cuando cocina y mi hermana se pone tapones en los oídos cada vez que me ve.
Os dejo el vídeo, me hubiera gustado explayarme más pero *-*  la emoción me embriaga. (Y el teclado del portátil de la biblioteca de la universidad no va bien)

 
Y ya sabéis: Sueltalo! Sueltalo!